Antes de empezar este artículo, he de disculparme ante todos los que aquí me leéis por mi tardanza, pero una vez iniciaba el texto, iban ocurriendo nuevos sucesos o salían a la luz informaciones hasta entonces desconocidas, por lo que hacía que el artículo quedase incompleto una y otra vez y tuviese que actualizarlo.
NUEVO PULSO PERDIDO CONTRA MARRUECOS.
Hace una semana escasa, los españoles nos despertamos con la noticia de que miles de marroquíes cruzaban la frontera Ceutí sin parar. Así continuó hasta mediodía de ese mismo día cuando ya habían ingresado a la ciudad una cifra estimada de entre 80.000 y 100.000 ciudadanos marroquíes, superando a los aproximados 80.000 ceutíes. Una verdadera barbaridad sin procedentes.
Ya en 2021, se había vivido una experiencia similar con la entrada de 10.000 marroquíes. ¿Cómo fue esto posible? Porque las autoridades competentes del país musulmán relajaron la vigilancia del control fronterizo. No fue mera casualidad o fruto de un error ¿Por qué lo hicieron? Un mes antes, el líder del frente polisario (región que Marruecos desea anexionarse desde hace años) se estaba tratando de una enfermedad en territorio español, y al considerar esto como una afrenta, la manera que tuvieron de presionar y castigar a España era a través del flujo de migrantes a mansalva corriendo hacia nuestras fronteras, conocedores que nadie dispararía contra 10.000 civiles desarmados, por mucho que estos deseen acceder a un territorio de forma ilegal. Además del líder polisario atendido en España, no gustaba desde hacía tiempo en Rabat la alianza que Argelia y el país ibérico habían aprobado donde una de las facciones suministraba gas natural, energía y seguridad en el mediterráneo, mientras que la otra te abría las puertas al comercio europeo. Recursos naturales por el acceso “vip” a uno de los mayores mercados mundiales. No hemos de olvidar que Argelia es firme aliado del frente polisario, financiando sus guerras contra Marruecos con el fin de que el frente pudiese fundar un estado propio, aliado de los argelinos y hostiles contra Marruecos, donde si ocurriese este panorama, este último permanecería rodeado de países enemigos.
Con esta situación, España se encuentra con la tesitura de que, actúe como actúe, se verá perjudicada. Si corta relaciones con Argelia, adiós a un socio fiable en África que suministra gas natural a todo el país: si lo hace con Marruecos, la soberanía de Ceuta y Melilla se ve amenazada ante invasiones de civiles que cada vez serán más recurrentes, y sin obviar un posible enfrentamiento militar (recuerdo la toma de Marruecos de la isla de Perejil que, aunque sin escupir ningún tiro fue recuperada, se convirtió aquello en una provocación hacia la soberanía española).
España es líder en evitar conflictos, pero con esta situación que se encuentra no le queda otra que afrontarlos, y con determinación, además.
Lo que no se puede permitir jamás es el chantaje y mucho menos la amenaza, y son las dos principales armas de Marruecos. No se pueden formar relaciones diplomáticas con un país que cuando lo estima oportuno, te amenaza, toma parte de tu territorio, o deja vía libre a que sus ciudadanos crucen motivados por el propio gobierno a cruzar al país que quieres presionar, utilizando a tu propia gente como arma o elemento arrojadizo. Estas hostilidades de Rabat hacia España no son algo nuevo, sino que viene desde la propia fundación de Marruecos como país. Recordemos cuando ya en democracia, con Adolfo Suárez como Presidente, el rey marroquí le dijo al español: “si yo quisiera, Ceuta y Medilla serían marroquíes en un día”, a lo que Adolfo Suárez, con contundencia y empleando los mecanismos que un Estado tiene ante estas situaciones respondió: “y yo puedo bombardear Rabat en doce horas”, dejando bien en claro que, cualquier provocación o intentona militar marroquí, España no dudaría en dejar Marruecos como un solar.
Ahora, gracias a la pusilanimidad que la democracia ha ido asentando en el trono del Presidente del Gobierno (este, el actual, y todos), Marruecos nos ve como una fresa fácil, conocedor de que, haga lo que haga, sus acciones no tendrán una reacción por el lado español más que una solicitud de reunión para el cese de hostilidades, y no una consecuencia de índole militar, que es lo que debería efectuarse cuando se vulneran nuestras fronteras, independientemente las traspasen civiles desarmados o militares. Es una violación de los límites territoriales de un país, y vulnerarlos, como mínimo y en primera instancia, deberían romperse las relaciones diplomáticas. En segunda instancia, y dependiendo de la respuesta/reacción marroquí, valorar el emprender acciones belicosas que restaure la soberanía y el honor español.
Todo lo que no sea actuar de esta manera, es una deshonra para España.
Debemos volver a ser soberanos de nuestro destino, ya lo he hablado anteriormente en varios artículos, y esto empieza en la firme defensa de nuestras fronteras. No se puede construir nada si ni defender tu territorio puedes. Para llevarlo a cabo, debemos ignorar a todos los españoles, si, he dicho bien, españoles, que ven todos aquellos que se han invadido en Ceuta como “refugiados” o “niños en busca de una vida mejor”. ES UN DISCURSO INFAME Y TRAIDOR.
¿Refugiados? Desconozco en qué guerra está participando Marruecos ahora mismo para tildar a sus ciudadanos como refugiados. Quienes les catalogan así, les invito a que busquen el significado de esa palabra en la RAE. Tampoco huyen del régimen de represión marroquí, ya que ninguno de los repudia a su Rey, sino que lo veneran.
¿Niños en busca de una vida mejor? Algunos se creen que somos imbéciles y no vemos la realidad. En las imágenes difundidas por todos los medios, independientemente de sus ideologías, quienes pasaban a la playa ceutí eran en su mayoría hombres de edad militar, curtidos y no en mal estado de salud, y muchos de ellos con modelos iPhone mejores que el de muchos españoles que conozco los cuales trabajan 40 horas semanales.
Esos “niños” que según la señora Carmena, una mujer claramente desasociada de la realidad invitaba a que viniesen más de ellos que “les estábamos esperando”, han dejado por el momento a cinco muchachas, la mayor de ellas con catorce años de edad, a su suerte después de violarlas. Esto ocurrió en el camino que los marroquíes tuvieron que emprender previamente para el asalto a Ceuta. Esos son los niños que la señora Carmena desea ingresar en España. Esos salvajes, más cercanos a los animales que al hombre, desea, ya no solo la señora Carmena, sino todos aquellos proclamadores de “fronteras abiertas” o “todos somos humanos”, que transcurran por las calles de España, las mismas que deben acudir madres, hijas, hermanas y novias. Todas ellas ahora con un potencial riesgo de que algún “niño en busca de una vida mejor” decida satisfacer sus instintos primarios.
Hoy, día 10 de agosto, los vecinos de Ceuta siguen conviviendo con esos seres, pese a que el gobierno central dice que ha devuelto a la mayoría de ellos, pero busca como loco los medios para trasladar a casi 10.000 de ellos a la península con el pretexto de, o bien ser menores (no lo sabemos ya que todos o una inmensa mayoría ha tirado toda identificación posible), o bien por necesidad de asistencia sanitaria (que tu padre, el mismo que lleva trabajando 40 años, se olvide de su más que necesaria operación, que Mohammed la necesita sin haber contribuido un solo euro). Por supuesto, los vecinos de Ceuta han protestado, y mucho, contra esta situación, ya que han declarado sentirse con miedo, y es normal: se han reportado estos días allanamientos de morada, acceso a locales/comercios, robos, agresiones, e incluso violaciones como desgraciadamente he tenido que informar arriba de ello.
Sin embargo, todo esto carece de importancia a la Cruz Roja y organismos por el estilo que, hasta con satisfacción diría, sirven bocadillos y botellas de agua a los invasores mientras se hacen fotitos con ellos dándoles abrazos. Los animo a ustedes, lectores, a que busquen esto último, o no si aquello les va a fastidiar la semana.
Cruz Roja, Cáritas, y demás asociaciones que se dediquen a colaborar de forma activa con la invasión que España está sufriendo, deberán recibir sanciones sumamente duras y revertir el rumbo de acción de tales organismos, para que únicamente su ayuda acabe destinada a españoles que lo necesiten realmente, a padres y madres de familia que hayan perdido su trabajo o estén en una situación económica precaria, pero no aquel que ha saltado y vulnerado la soberanía española, dejando detrás de sí a cinco niñas abusadas.
Nos consta que el gobierno español, siempre y cuando esté supeditado al beneplácito de Europa y EE. UU. no actuará de forma contundente contra Marruecos; por ende, es preciso desligarse cuanto antes de países y uniones decadentes, que nada aportan a España y mucho la quitan, empezando por su soberanía. Una vez desligados de ellos, apliquemos las acciones militares que sean necesarias contra Marruecos, valorando incluso una alianza militar, ya no solo comercial con Argelia, ya que nuestros intereses parecen ser muy comunes.
Pero, para conseguirlo, es necesaria la acción del pueblo, su reacción, y pese a la cobardía de muchos, ha de ser violenta, ha de ser efectiva, ha de ser contundente. Es necesario que los españoles defiendan su país y su honor, hasta las últimas consecuencias, si fuera preciso.
Si el Estado se desentiende de la salvación de los intereses morales y materiales de la Patria, es lícita la acción directa del pueblo para suplir la debilidad o la mala fe de los Gobiernos.
Ramiro Ledesma Ramos, en semanario “Libertad”
AMPLIACIÓN DEL ARTÍCULO A DÍA 2 de sept. de 26.
Hace escasas dos semanas que escribí este artículo, y he de admitir que no era capaz en aquel entonces de imaginarme que la situación se agravaría hasta el extremo que hoy muestra Ceuta.
Las violaciones registradas han ascendido a 25, si, 25. Sin embargo, es una cifra sumamente baja si lo comparamos con los relatos de los ceutíes: en una entrevista en el programa “En boca de todos”, dos mujeres ceutíes comentaban que habían evitado una agresión sexual a pocos metros de la entrada de su vivienda donde un grupo de escoria marroquí, ya que esas gentes no tienen otro tipo de denominación posible, se habían abalanzado sobre una menor no superior de 14 años. Tras el grito de las dos heroínas ceutíes al encontrarse con semejante suceso, que salieron en defensa de la menor, el grupo huyó. Se desconoce si esas personas han sido identificadas a día de hoy por las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Dos días más tarde de esta pequeña entrevista, en el mismo programa, se preguntó a uno de los inmigrantes que habían cruzado ilegalmente a Ceuta sobre qué tenía que decir al respecto sobre ese intento de abuso sexual, además de su opinión sobre que las mujeres ceutís hayan manifestado tener miedo de ir solas por la calle. La respuesta del animal primario fue que “los padres son unos irresponsables por permitir que una mejor de esas edades vaya sola por la calle sin nadie (varón) que la acompañe”.
Por si fuese poco, tres días después, un grupo de marroquís agredían a cuatro militares, tres soldados y un sargento. ¿La respuesta de nuestro ejército? Llamar al 112. Si, han leído bien. Llamar al 112. Es, muy posiblemente, la humillación más grande que las fuerzas armadas han vivido desde el desastre de Anual.
Como fue natural, parte de la juventud ceutí salió la noche siguiente exigiendo volver a la normalidad y que estas gentes sean expulsadas del territorio español, ya que aproximadamente un 15-20% de los invasores siguen en Ceuta pululando a sus anchas. Fueron hacia la playa donde los inmigrantes han montado un campamento gigantesco, y quemaron algunas de las tiendas. Los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado impidieron que se saldara únicamente con cuatro telas rotas que hacían de lonas y seis o siente sombrillas prendidas, pero sin heridos y ni tan siquiera enfrentamientos físicos.
Ya durante la mañana, el resto de la población ceutí organizó manifestaciones, marchas para denunciar lo que la ciudad está atravesando, aquello que las televisiones y medios de comunicación convencionales tratan de ocultar a toda costa. ¿Cómo lo desarrollaron? Aplaudiendo a la policía, haciendo una “sentada” popular y gritando frente a la Delegación del Gobierno con rosas de la mano. Esos mismos participantes, al enterarse que diversos grupos nacionalistas acudirían para apoyarles en su causa, optaron por desconvocar las protestas venideras para que, y cito textualmente “no vengan grupos radicales y de ultraderecha”.
Aquí, muy a mi pesar, entendí que la población española está perdida. Mientras queden los denominados “boomers” en cualquier puesto de poder o responsabilidad, no hay nada que hacer. Son gentes que tienen un miedo atroz a la violencia, que creen que no hay que emplearla bajo ningún pretexto para que otros “boomeres” como ellos no les acusen de ser exactamente igual que los grupos contra los que protestan. Se ve que no es suficiente que hayan invadido territorio español 100.000 marroquíes, y que muchos de ellos sigan en Ceuta, cometiendo agresiones o violaciones, ocupando parques y calles obligando a encerrar a las mujeres y los niños pequeños en casa, saturando la limitada sanidad ceutí, que no ven necesario emplear la violencia.
Las autoridades, esas mismas que os contemplaban desde los edificios gubernamentales mientras hacíais esas “sentadas” pacíficas con flores de la mano, estaba planeando cómo hacer que camiones de la Cruz Roja, cargados de comida, lleguen a las playas donde están estos invasores, para que vosotros, ceutís, no los detengáis, cosa que ya intentasteis hacer, pero de forma pacífica, saldándose con la entrega final de víveres en la zona de la playa, solamente que en vez de acceder por una calle, se hizo por otra. No se consiguió el objetivo.
En el preciso instante que un gobierno, un Estado, no satisface las necesidades básicas para lo que fue creado (defensa de las fronteras, seguridad, un mínimo de garantías de bienestar a sus ciudadanos…) es totalmente lícito que el pueblo, derroque al gobierno a través de la más pura violencia, a través de las armas, echando por tierra toda constitución vigente que no es más que papel mojado. Lo repito: no es negativo en emplear la violencia, pero una vez empleada hay que saber enfocarla hacia los objetivos a abatir, y que esta no se convierta en un cúmulo desenfrenado de reyertas personales que nada tienen que ver con el objetivo a alcanzar.
Desde la península, el rechazo a la violencia es también destacado: un grupo de (cómo no) “boomers” con pelo casposo y exceso de gomina, montados en sus barcos de recreo, han acudido a Ceuta con cervezas, carnes y vino, para mostrar su apoyo a la ciudad. Pero… ¿qué tipo de apoyo es navegar con tu barco de recreo, al ritmo de la canción “resistiré”, con cajas enteras de cervezas y paelleras? Ustedes, lo que quieren, es pasar el rato: les importa un bledo Ceuta, y mucho menos España. Son hombres de mediana edad, todos ellos con un capital más que suficiente para vivir bien, que mientras no les afecte a esto último, lo que le ocurra al país o a la gente que le integra, es indiferente. Su patriotería es estéril, carece de sentimiento y significado. Por eso ellos tampoco quieren el uso de la violencia: con ella, uno de los enemigos a abatir sería también este grupo dantesco, señores que se han aprovechado vilmente del Estado, un Estado que ha funcionado con enchufismos y colegueos desde que empezamos el régimen del 78, y que, con una revolución nacional, siendo este el verdadero saneamiento que necesita España, esos “patriotas” con cuentas en Suiza serán también los principales objetivos.
Hasta que la gente no conciba que, si realmente quiere un cambio real, es necesario y fundamental el uso de la violencia. No se conseguirá nada sin ella, y reitero mis palabras: cuando el Estado ha abandonado a los españoles a su suerte, así como sus leyes carecen de toda dignidad y respeto para con la patria, y sus políticos traicionan al país, al pueblo le es lícito marcar el camino que quiere seguir. Ese camino debe ser el camino donde España sea una unidad de destino en lo universal donde la raza hispánica alcance sus máximas aspiraciones y voluntades.
¡¡¡A LAS ARMAS!!!
¡¡¡POR ESPAÑA Y SU REVOLUCIÓN NACIONAL-SINDICALISTA!!!
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