NÚCLEO NACIONAL, REPRESENTACIÓN DE LO ANTIESPAÑOL. NUM INDEP 1

Publicado el 7 de octubre de 2026, 12:52

 

 

NOTA INFORMATIVA: Este artículo quedará clasificado en un apartado independiente a las publicaciones convencionales (las mismas que cuentan con un número de tirada), y así se incluirán todas aquellas que traten sobre asuntos de igual relevancia, pero no tan vinculantes a los parámetros que estimamos para que pase a ser una publicación como tal, con su propio número de tirada.

 

 

NÚCLEO NACIONAL, REPRESENTACIÓN DE LO ANTIESPAÑOL.

 

            Hoy vengo a escribir sobre un grupo en concreto que ha sabido captar mi atención desde su creación: Núcleo Nacional. Lo llamativo del mismo no ha sido su doctrina –o falta de la misma–, tampoco su repercusión en el espacio político, sino las obras y actitudes de sus militantes, tolerada, naturalmente, por su cúpula directiva.

            Es bien sabido que hoy, cinco de octubre de 2026, se han hecho manifestaciones por toda España en contra de la especulación de la vivienda, así como se han instalado en la puerta del Sol en Madrid un campamento improvisado al más puro estilo 15 M. Este chabolismo en pleno centro de Madrid llevará, aproximadamente, una semana. Hemos visto como tanto en las manifestaciones como en el campamento –todas ellas convocadas por coordinadoras antifascistas o socialistas–, se han dirigido gritos hacia las derechas, alguno que otro contra las “izquierdas” de la coalición PSOE-SUMAR, contra los rentistas y, como era de esperar, contra los “fascistas”. Todas las marchas estuvieron encabezadas por banderas republicanas españolas, banderas palestinas, de sindicatos anarquistas como la CNT y CGT, y pendones con la bandera de acción antifascista.

El objetivo, que inicialmente era clamar por una vivienda digna, exigencia sumamente honrosa –aunque difiero en cómo conseguirlo con los anarquistas y socialistas, ya que estos grupos no contemplan medidas más allá que la expropiación–, se fue transformando en una columna de personas que, dejando el objetivo inicial, tornó en un discurso violento contra los “fascistas”. Tal fue así que, en Valladolid, se llegó a pasar por la sede de FE JONS y se clamaron todo tipo de insultos y amenazas, así como se produjeron pintadas vandálicas frente a la policía, sin que esta actuase con contundencia. Al fin y al cabo, amenazaron e intentaron amedrentar de forma violenta a un partido registrado en el censo de partidos y, por ende, legal, por mucho que algunos les duela.

            Era necesario narrar estos antecedentes para abordar a Núcleo Nacional. Para quien no lo sepa, y haciendo una sucinta referencia a su fundación, son los restos de Bastión Frontal y desilusionados de Defensa Nacional nacidos y juntados en noviembre, más concretamente en las protestas en la calle Ferraz de Madrid contra el PSOE, sus casos de corrupción y amnistía contra los golpistas catalanes. Se vendieron como un nuevo nacionalismo rejuvenecido, pero sus caras tapadas, siempre vestidos de negro con capuchas y pasamontañas, advirtieron que era un nazismo más, solo que algo mejor estructurado que los demás. Me abstuve de labrarme una opinión sobre ellos y opté por dejarles hacer, a ver cómo iban actuando, pero las acometidas contra los manifestantes antifascistas en el día de ayer me terminaron por sellar una opinión muy concreta sobre ellos.

            Actuaron en el día de ayer de la misma manera que actuaron en Torre Pacheco, como en Ceuta hace unas semanas… ¿Cómo lo hicieron? Presentándose un conjunto de matones –sí, matones, y no nacionalsocialistas– con brazos como farolas, tatuajes y perforaciones por todo el cuerpo –la vestimenta tan exquisita que oscilaban los nacionalsocialistas en los años treinta, por lo visto, no desean imitarla, optando mejor por asemejarse más a un toxicómano–, capuchas que les tapan toda la cara, al grito de “Sieg Heil”, profiriendo insultos, alguna amenaza y no mucho más. Me recordó en parte a aquellos niños en el colegio con comportamiento hostil hacia el resto que son incapaces de transmitir nada más que rechazo.

Estos matones de barrio carecen de doctrina, carecen de ideales, carecen de formación académica que sustente aquello que creen representar, carecen de una estética acorde al nacionalsocialismo, carecen de apoyo por parte del verdadero nacionalismo español por justamente eso, todas esas carencias que he señalado.

            Que un grupo “nacionalista” tenga como máxima aspiración plantarse frente al contrario ideológico, vociferar cuatro vítores a Hitler –que, por favor, alguien me explique qué narices tiene que ver Hitler con España o su nacionalismo–, levantar el brazo y volver a casa. Eso sí, muchos videos para Twitter insultando a los contrarios, autoproclamándose “basados” por soltar cuatro improperios sin sentido, sin cuerpo ideológico, y sin capacidad de convencimiento a aquellos que lo escuchen, error clamoroso ya que el nacionalismo es un movimiento de masas. Pero, claro, desconocen su propia doctrina, así lo demuestran acto tras acto.

            Hemos visto también como este grupo tiene una facilitad extrema para aplicar la violencia, y aunque tiene todos los medios para hacerlo sin problema, carece de justificación y sentido para aplicarla desde una perspectiva razonada y lógica.

En publicaciones anteriores de Las Cinco Flechas ya hemos hablado que la violencia es un método más para alcanzar un determinado fin, PERO SIEMPRE Y CUANDO ESTA SEA JUSTIFICADA Y ESTÉ BIEN ORIENTADA AL FIN, no porque sea producto de cuatro chiquillos que deseen mostrar “agallas” frente a los coordinadores de la marcha y así contar con su aprobación, relación perro y amo.

            Si no se enfoca como indico, corre el riesgo que ocurra lo siguiente: un grupo de neonazis contra otro de antifascistas se junten, se agredan, uno de ellos cause más heridas al otro, y el derrotado salga corriendo, humillado. Y de esto NN sabe bastante. Será una pelea con más similitudes a cuatro ebrios en un bar a las cuatro de la mañana que la conquista de un Estado a través de la vitalidad juvenil que ofrece la violencia cuando se emplea correctamente y para un fin claro y digno. 

            Critico con tanta ferocidad a Núcleo porque hacen un grandísimo daño a un nacionalismo que sí se preocupa en desarrollar una doctrina sana, que fomenta la formación de sus miembros intelectual y físicamente, que tiene claro el objetivo a conseguir y cómo hacerlo –gracias a que tienen unas bases que la propia doctrina proporciona y, por ende, se te marca por arte de magia un camino a recorrer–, mientras que Núcleo solo tiene a jóvenes un poco despistados que, seguramente, no hayan leído otra cosa que el Mein Kampf y deseen saltar dientes sin saber muy bien el porqué, bajo el posible convencimiento darwinista de la ley del más fuerte. Y un Estado es mucho más que la aplicación de la violencia en depende qué situaciones.

            Les considero un movimiento estéril para los objetivos del nacionalismo español, y es sencillo de entender: ellos no luchan por un nacionalismo de aquí –cosa que sí hace Falange, o que también hacían las JON-S antes de la fusión de ambas organizaciones– sino que su nacionalismo es puramente alemán. Son fetichistas de lo alemán –aunque ninguno sabrá hablarlo–, de su filosofía –aunque esta o bien la desconocen en su mayoría o no la entienden, ya que si no fuera así entenderían que es inaplicable en España tanto por cultura, historia y tradición– y de sus líderes históricos a los cuales alaban sin dudarlo.

¿Eso es nacionalismo? Si, por supuesto, pero no español. Es un nacionalismo importado, que contiene justamente eso mismo con el liberalismo y el socialismo: su importación y su contra emanación de España. Por ende, no se les puede considerar, bajo mi punto de vista, ni nacionalistas. Los veo más como un grupo juvenil que, a través de un neonazismo, pueden dominar algunas situaciones puntuales o destrozar mítines contrarios por medio de la violencia, pero no tienen ni doctrina ni estructura para convencer a nadie más que la gente que frecuente habitualmente esos mundos neonazis. Les preveo una extinción relativamente cercana, ya que la mayoría del nacionalismo español no quiere saber nada de ellos, justamente por lo que he expuesto: no aspiran a la toma del poder, sino a enfrentarse físicamente con grupos de igual envergadura, pero del otro polo ideológico.

            Conociendo, aunque he de admitir, que muy brevemente a Núcleo Nacional, me gustaría, fiel lector, lanzarle una pregunta. ¿qué tiene que aportar al nacionalismo español un movimiento con ideología filo germánica, emanada de un nacionalsocialismo que nada tiene que ver con la complejidad de España, cuyos miembros son matones de diecisiete años sin formar más allá que cuatro discursos de R. Hess y dos malinterpretados de J.A. Primo de Rivera? Nada más allá que mala imagen.

            Lo único que puede redirigir la penosa situación de Núcleo son unas medidas contundentes de Isabel Peralta, la cual considero una mujer sumamente inteligente, por lo que no es de extrañar que esté al tanto de los defectos de su grupo, solo falta que los subsane y la doctrina que ella bien conoce, la adapte –recordemos que Isabel Peralta es una militante nacionalsocialista convencida, con ideales muy marcados los cuales conoce ampliamente y estaría dispuesta a defenderlos hasta el final– lo máximo posible a España. Llevando esas medidas a cabo, junto una depuración de miembros analfabetos, borrachos y toxicómanos que tienen entre sus filas, es la única manera de que NN tenga la mínima oportunidad por no caer en el olvido y desaparición como tantos grupos del estilo (Hogar Social Madrid, CEDADE, Bastión Frontal…)